Mientras su chico se pajea ante su cara ella espera ansiosa, con la boca abierta, para recibir la corrida que está a punto de verter el chaval. Y la corrida abundante llega y le deja rebosante la boca y empapada la cara y las gafas .

Con guantes y gafitas esperando la corridita - Mientras su chico se pajea ante su cara ella espera ansiosa, con la boca abierta, para recibir la corrida que está a punto de verter el chaval. Y la corrida abundante llega y le deja rebosante la boca y empapada la cara y las gafas .